Santiago Cúneo dedicó un editorial a la tragedia en Venezuela, golpeada por dos sismos de gran intensidad. “Lo que le ha pasado al pueblo venezolano es terrible”, planteó, y describió derrumbes “masivos y catastróficos” en un país sin construcción antisísmica.
Sobre las víctimas, fue cauto con las cifras: “Son incalculables los desaparecidos. Hasta ahora tiran números, pero son incalculables”. Esperó que pasen a ser “víctimas rescatadas de los escombros lo más rápido posible”.
El conductor recordó el reciente derrocamiento del presidente Nicolás Maduro, capturado por fuerzas estadounidenses. “Venezuela viene golpeada por un golpe de Estado y una invasión, por el secuestro de su presidente”, sostuvo. Y agregó: “Secuestraron a un presidente y dieron un golpe de Estado acompañados del fuego amigo de los traidores internos que le fueron funcionales al nuevo saqueo de Venezuela”.
Cúneo enmarcó la emergencia en ese contexto: “Venezuela está viviendo una catástrofe natural y una catástrofe política, por la cual están siendo saqueados”. Denunció que sus recursos “están siendo robados minuto a minuto”, con el petróleo del Orinoco rumbo a Estados Unidos.
El conductor envió su solidaridad más profunda al pueblo venezolano, al que describió atravesando “horas durísimas”. Comparó la magnitud con el Caracazo y cerró: “No hay dos Venezuelas, hay una sola, la que está bajo los escombros hoy”.


