Santiago Cúneo analizó el encuentro entre Vladimir Putin y Xi Jinping con una definición clara: “Las relaciones ruso-chinas son honestas, son sinceras, no son forzadas. No es la recepción que se le dio al pedófilo degenerado de Donald Trump.”
El conductor subrayó el peso del vínculo: “Veinticinco años tiene el acuerdo estratégico chino-ruso. Veinticinco años. Vienen cumpliendo objetivos económicos, políticos, sociales, culturales, hace veinticinco años.”
Y trazó una línea directa con la pandemia: “Esos lazos se vieron intensificados en la crisis del ejercicio plandémico de las élites que intentaron llevar al nuevo orden mundial. Se llamó COVID-19. Y ese ejercicio de dominación global terminó con Putin diciendo me chupan un huevo, metió los tanques en Ucrania”.
“Levantar rápidamente las restricciones y decir que todo estaba terminado era una buena solución antes de pasar un papelón frente al Estado ruso que dijo avanzamos con la operación especial militar y acá no hay ningún impedimento de carácter sanitario que nos lo impida. Para mí, injusto absolutamente, Putin todavía no ha recibido el premio Nobel de Medicina”, sentenció Cúneo.


