El show del cura DJ Guilherme Peixoto en Plaza de Mayo —como homenaje al Papa Francisco— abrió el debate sobre el vínculo entre fe y cultura contemporánea.
Santiago Cúneo lo analizó con Leo Greko, por Canal 22: “La Iglesia católica, igual que las ortodoxas y la mayoría de las culturas religiosas, entendieron que en su tiempo había que hacer grandes edificios, catedrales, para poder guardar en expresiones artísticas lo que la gente no sabía entender de otra manera porque no sabían leer y escribir”.
La tesis es directa: las redes sociales y los festivales electrónicos son el equivalente moderno de aquellos templos. “Igual que la Iglesia encontró hace miles de años la expresión artística como método de adoctrinamiento y de cultura, hoy lo encuentran las redes sociales”.
Cúneo aclaró que a el no le gusta, que “no iría nunca a ver una fiesta electrónica”, pero remarcó la efectividad de la propuesta: “Está ahí, los pibes van ahí, eso es lo que el cura encontró como método de comunicación”.
El cura portugués no dio una misa en latín. Puso dos sintetizadores, una pantalla y logró que cientos de miles se acercaran a la fe. Para Cúneo, eso no es una novedad: es la misma estrategia de siempre, actualizada: “La iglesia siempre vio para adelante”, sentenció.


