El Gobierno de Javier Milei fue denunciado por el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por la reforma laboral, a la que calificaron de “una regresiva reforma laboral que provoca un retroceso de la legislación laboral al siglo XIX”, por atacar “la jornada de ocho horas” y “restringir el derecho a huelga”. La audiencia se realizó en Washington en el marco del 196° Período de Sesiones del organismo.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, sostuvo que “el espíritu de esta reforma es beneficiar solo a los empresarios y aumentar sus márgenes de rentabilidad a partir de una mayor explotación”. El FreSU también denunció persecución política, con el caso de la intervención a la UOM y el hostigamiento contra el secretario general de APLA, Pablo Biró, quien relató: “El Estado me ha iniciado una persecución mediática, gremial, jurídica y personal. Me imputaron delitos penales, me hicieron saber que perseguían a mi familia, a mi mujer y a mis hijas”.
Tras las exposiciones, los comisionados de la CIDH solicitaron explicaciones a los representantes del Gobierno argentino por las irregularidades en la implementación de la reforma. Las organizaciones pidieron que el organismo emita una comunicación formal al Estado argentino y que la Relatoría Especial REDESCA realice una visita al país para evaluar el impacto de la reforma en los derechos laborales.


