Sindicatos de docentes universitarios y agrupaciones estudiantiles de la Universidad de Buenos Aires (UBA) realizaron este martes una jornada de clases públicas frente al departamento donde reside el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el barrio porteño de Caballito, para visibilizar la crisis presupuestaria que atraviesan las universidades públicas en medio del escándalo por el enriquecimiento patrimonial del funcionario.
Las actividades arrancaron a las 10 y se extendieron durante todo el día. Las cátedras que habitualmente se dictan en la Facultad de Filosofía y Letras (Puán 480) se trasladaron a Miró al 500, dirección que el propio Adorni reveló en su última conferencia de prensa en la Casa Rosada.
El secretario general del Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CEFyL), Luca Bonfante, señaló que la medida apunta “en defensa de la universidad pública y en acompañamiento a los trabajadores docentes y no docentes”, y no solo por la exigencia de recomposición salarial. “Las clases están transcurriendo con muchísimos estudiantes, pero también con vecinos y jubilados”, indicó, y añadió que las cátedras abordaron temáticas como la ley de Glaciares y los 50 años del inicio de la última dictadura militar.
La jornada se enmarca en el paro nacional de 72 horas convocado por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que agrupa a Conadu y Conadu Histórica, y se produce luego de que la Justicia ordenara al Gobierno Nacional aplicar la Ley de Financiamiento Universitario de manera “inmediata”.
Los organizadores buscaron contrastar la precariedad salarial —un ayudante de primera de la UBA cobra apenas 228.095 pesos netos— con el estilo de vida del funcionario. Adorni, imputado por enriquecimiento ilícito y bajo investigación por presuntas irregularidades en la contratación de vuelos privados, adquirió junto a su esposa Bettina Angeletti el departamento de Caballito en noviembre de 2025 mediante una hipoteca no bancaria. La propiedad fue escriturada en 230.000 dólares, cuando su precio original de publicación era de 340.000 dólares.
La polémica se suma a otros señalamientos: un country sin declarar en Exaltación de la Cruz, viajes a Punta del Este en vuelos privados sin factura, la inclusión de Angeletti en una comitiva presidencial a Nueva York con traslado y estadía sin cargo, y una presunta triangulación de contratos a favor de la consultora de su esposa con organismos del Estado.


