En una deprimente exposición de pornografía política, y en un marco de absoluta soledad y vacío popular, el payaso y los animales del circo libertario se autofestejaron en forma masturbatoria coincidiendo con los misiles sobre Tel Aviv, Dubái y el portaviones Abraham Lincoln.
Quedó claro que la Argentina es parte de la guerra, aunque queda claro que invadida por zombies despreciables de origen rancio y conocido, la basura liberal.
Por Don Juan Manuel


