La mora de las familias argentinas alcanzó su nivel más elevado en más de dos décadas, según datos del Banco Central, y el fenómeno ya comenzó a impactar en los balances de los principales bancos del sistema financiero. La irregularidad en los pagos, que en enero llegó al 23,9%, afecta a todas las entidades y se extendió con especial intensidad hacia las billeteras virtuales, donde el 25% de los deudores acumula demoras superiores a tres meses.
El problema dejó de ser un dato puntual para convertirse, según el propio sector, en “un fenómeno macro“. Los bancos reconocen que la situación es relevante y que ya se refleja en sus estados contables, mientras que la mora en las entidades financieras tradicionales, aunque en niveles más bajos, también enciende alertas. A su vez, las empresas presentan señales de irregularidad en sus pagos normales, sumando otro frente de preocupación para el sistema.
El dato llega en un contexto de guerra en Medio Oriente que presiona el precio del petróleo y genera incertidumbre en los mercados globales, factores que podrían profundizar aún más las dificultades financieras de los hogares en los próximos meses.


