El esquizofrénico que habita la Casa de Gobierno quiso festejar el fallo sobre YPF. Lo que no dijo es que ese fallo le da la razón a Cristina Fernández de Kirchner y a Axel Kicillof en la expropiación de las acciones. Porque esto no fue una estatización: fue la nacionalización de acciones de una empresa privada. YPF no es del Estado. El Estado tiene acciones de YPF que recuperaron Cristina y Axel.
Siempre fui partidario de la reestatización de YPF y la eliminación de la participación privada en nuestra petrolera de bandera. Sin embargo, la justicia de Estados Unidos —donde jamás debimos estar— fue el árbitro que eligieron todos los gobiernos que nos precedieron, uno tras otro, firmando el reconocimiento de extraña jurisdicción para que los contratos fueran juzgados con ley de Nueva York. La Argentina siguió dependiendo de que un juez yanqui, una cámara yanqui y una Corte Suprema yanqui decidieran el litigio.
Este fallo es producto de la esclavitud del gobierno argentino con Donald Trump. Lo que le falta decir a Milei es que ese fallo le da la razón a Cristina y a Axel, y que fundamentalmente vino a pedido del propio gobierno argentino. Argentina le pidió más dinero a Estados Unidos y la respuesta fue: “No hay plata.”
¿Le suena la frase?
Caputo tuvo que pedirle al gobierno de Estados Unidos que, si no había más dinero para reciclar la bicicleta, Argentina necesitaba sacarse encima la espada de Damocles del juicio de YPF. Estamos en default irrecuperable, necesitamos refinanciar, y no podíamos afrontar 15.000 millones de dólares de un fallo porque entonces no podíamos ni refinanciar ni pagar.
La respuesta de la Casa Blanca fue clara: “No hay plata. Pero ese juicio a nosotros no nos importa nada porque no es para los Estados Unidos”. Lo único que van a conceder es un fallo favorable en YPF. Y el día del vencimiento de los intereses de la deuda, la plata.
Por eso Caputo se pasó toda la semana pasada diciendo “vamos a pagar”: necesitaban el fallo. El fallo salió como último favor, porque no hay más plata. A Trump no le cuesta un dólar. Le importa tres carajos que un estudio inglés no pueda cobrarle a la Argentina. Esa no es plata de ellos. Es un favor gratis a cambio de todo lo que nos están saqueando.
Santiago Cúneo en 1+1=3.


