El fiscal federal Gerardo Pollicita dio el primer paso en la investigación sobre la ingeniería financiera detrás de las adquisiciones del jefe de Gabinete, Manuel Adorni: citó a declaración testimonial a la escribana Adriana Mónica Nechevenko, la profesional que intervino en la escritura de compra del departamento que el funcionario adquirió el año pasado en el barrio porteño de Caballito.
Nechevenko no es una figura circunstancial en la trama. Exactamente un año antes de la operación de Caballito, la misma escribana había intervenido en la compra de una propiedad en el exclusivo country Indio Cua a nombre de la esposa del funcionario, Bettina Angeletti.
El foco de la Justicia apunta a una anomalía que desafía la lógica del mercado inmobiliario. Adorni adquirió el inmueble de Caballito por 230.000 dólares, pero 200.000 —el 87% de la operación— no provinieron de ahorros declarados ni de una entidad bancaria, sino de un préstamo personal otorgado por las propias vendedoras: dos mujeres de 64 y 72 años sin relación previa conocida con el funcionario, quienes aceptaron financiar la mayor parte de la compra a cambio de una hipoteca sobre el mismo departamento.
La novedad judicial se conoce el mismo día en que el Gobierno confirmó que Adorni no brindará una conferencia de prensa este miércoles. La versión de un nuevo evento protagonizado por el ministro coordinador había comenzado a circular desde el lunes, pero finalmente no habrá actividad.


