El canciller Pablo Quirno no descartó este miércoles que la Argentina envíe buques de la Armada al conflicto que Estados Unidos e Israel libran contra Irán. “En la medida que lo necesite, está claro de qué lado vamos a estar”, afirmó el ministro de Relaciones Exteriores en declaraciones televisivas, en lo que constituye la señal más explícita hasta ahora de la disposición del Gobierno de Javier Milei a involucrarse militarmente en la guerra de Medio Oriente.
Si bien Quirno calificó de “rumores” las versiones que circularon en las últimas horas sobre el envío de barcos, no terminó de cerrar esa puerta. Sus dichos se sumaron a los del secretario de Comunicación, Javier Lanari, quien fue aún más lejos: consultado sobre si el país mandaría tropas a la región, respondió sin rodeos que la Argentina brindará “cualquier ayuda” que requiera Washington. “Si lo solicitara Estados Unidos, sí. Cualquier ayuda que ellos consideren, se dará”, declaró al diario español El Mundo.
Las declaraciones de ambos funcionarios consolidan un patrón de subordinación diplomática a la administración Trump que, en esta ocasión, podría tener consecuencias directas sobre la seguridad de soldados y marinos argentinos.


