El problema es el peronismo de la provincia de Buenos Aires tratando de ver si se adelantan las elecciones nacionales, si Axel va a desdoblar o no va a desdoblar, si va a adelantar también las de la provincia. Siempre la rosca chiquitita así. Estamos en el medio de la guerra hipersónica, balística, misilística, casi en el holocausto nuclear y los nuestros están discutiendo quién va de primer concejal en Quilmes. Lo nuestro es patético.
Somos una decepción para la sociedad porque nuestra agenda es de mierda. La gente quiere saber cómo vamos a frenar la hiperinflación, la explosión del dólar, cómo vamos a volver a generar empleo, a reabrir los comercios cerrados, la fábrica fundida. Y nosotros le seguimos diciendo, “no, la interna, vamos a ir acá, no, viene el pibe este”, “nosotros vamos a poner aquel”, “la rosca esta, nos juntamos acá”… La gente te desprecia. Literalmente.
El tipo que se le cayó el comercio, ya está, se le acabó la correa. Hoy cerró. Ya no podía pagar la luz, no tenía para reponer los chocolates, el almacén con la góndola vacía porque no puede comprar mercadería…Ese chabón hoy, ¿vos crees que le interesa la mezquindad miserable de las candidaturas, de los forros, del PJ? Muchachos, hablemos en serio.
Seamos serios.
Que el gobierno está acabado, está acabado. Ahora, eso no implica de ninguna manera un retroceso al pasado delirante de la Camporita y el kirchnerismo rancio de Cristina, no existe eso.
Santiago Cúneo en 1+1=3.


