El ajuste alcanzó los $78.768 millones en programas de la Secretaría de Educación e incluyó la eliminación del Fondo de Compensación Salarial Docente por $8.929 millones, mecanismo que equiparaba los salarios mínimos de los docentes provinciales.
El mayor recorte individual golpeó al Plan Nacional de Alfabetización, que perdió $35.288 millones en transferencias directas a las provincias. A esto se sumaron $21.686 millones menos en infraestructura escolar y equipamiento, y una baja de más de $559 millones en becas estudiantiles.
La empresa estatal EDUC.AR S.E. también perdió $48.000 millones en transferencias, mientras que las universidades nacionales sufrieron una poda de $5.303 millones en obras de infraestructura, afectando trece casas de estudio. La más perjudicada fue la Universidad Nacional de La Plata, con una reducción de $1.043 millones.


