Irán designó al general Ahmad Vahidi como nuevo comandante en jefe del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria, según informó la agencia iraní Mehr. Vahidi reemplaza al general Mohamad Pakpur, muerto en los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El nombramiento tiene una dimensión directa para la Argentina. Vahidi integra la base de datos de Interpol desde noviembre de 2007 con una alerta roja activa que lo acusa de homicidio calificado en perjuicio de las 85 víctimas del atentado a la AMIA ocurrido en Buenos Aires en 1994. Estados Unidos también lo incluyó en su lista negra en 2010.
Según la investigación judicial, Vahidi, entonces comandante de la Fuerza Quds —la unidad de élite de la Guardia Revolucionaria responsable de operaciones en el extranjero—, participó en la reunión donde se decidió concretar el atentado y delegar su ejecución en Hezbollah del Líbano.
Su trayectoria es extensa. Fue ministro de Defensa durante la presidencia de Mahmoud Ahmadinejad a partir de 2009, ocupaba ese cargo cuando Argentina e Irán firmaron el Memorándum en 2013, y en 2021 asumió el Ministerio del Interior. En 2011 viajó a Bolivia como parte de una comitiva oficial, pero el gobierno boliviano dispuso su salida del país al conocer su identidad.
Vahidi también pertenece al Consejo Superior del régimen, organismo que define las principales estrategias del Estado iraní, incluidas las decisiones sobre el acuerdo nuclear.
Su designación al frente de la Guardia Revolucionaria en pleno conflicto bélico coloca en el centro del poder iraní a un hombre buscado por la justicia argentina desde hace casi tres décadas.


