Para los supremacistas satánicos, adoradores de satán, criminales hijos de lucifer, sectas satánicas de pedófilos violadores de niños y comedores de carne humana de la isla de Epstein financiada por el dinero del Mossad sólo puede haber pena de muerte y la humanidad debe encargarse de matarlos, no debe quedar uno. Rezamos a Dios en pascua de que ningún palestino vuelva a ser víctima de estos genocidas.
Pero sí rogamos por el hecho de que por cada palestino muerto mueran cinco de ellos. Una cuenta que me parece que es justa. Aparte, son tan pocos los nazis sionistas del gobierno de Netanyahu que a cinco por uno la humanidad se lo saca de encima en doce horas. Porque mataron cien mil palestinos, treinta mil niños. Llevaron adelante una limpieza étnica y ahora festejan una ley para matar. Bueno… Hay que matarlos. No hay que tener ninguna piedad. Y el mundo debe ejecutarlos, como a los nazis en Nuremberg. No debe quedar uno. Y se deben registrar sus nombres para la ignominia de la humanidad por el resto de los tiempos, grabados en piedra. Para que la humanidad sepa que existieron un grupo de nazis, autodenominados, gobierno del moderno Estado de Israel, de un sionismo asesino y criminal que festejaba una ley para matar palestinos.
En este contexto, el mundo civilizado le debe poner final de una buena vez al gobierno nazi del muerto de Netanyahu. Hay que ponerle final. Ya no es una cuestión de no colaborar como están haciendo Italia, España, Portugal, Francia, Alemania, de no sumarse a una guerra contra Irán, sino de ponerle fin definitivo, aniquilando el gobierno del moderno Estado de Israel de nazis conducidos por el muerto de Netanyahu. No tiene que quedar uno. Hay que extirparlos de la humanidad. Entre otras cosas para que el pueblo del moderno Estado de Israel que está muriendo bajo bombardeos iraníes recupere la paz, la convivencia y el destino de un pueblo que merece vivir en paz y en hermandad con el resto de la región. Todos habitan esas tierras hace miles de años. Salvo para la cabeza de los supremacistas nazis satánicos, los criminales de Lucifer, debería ser una tierra de paz y convivencia. Para los rabinos ortodoxos, la Torah prohíbe la existencia de un Estado de Israel. Para estos nazis supremacistas satánicos, adoradores de Satán, criminales hijos de Lucifer, sectas satánicas, de pedófilos violadores de niños y comedores de carne humana, de la isla de Epstein financiada por el dinero del Mossad, sólo puede haber pena de muerte. Y la humanidad debe encargarse de matarlos. No debe quedar uno.
Santiago Cúneo.


