El paradero y el estado físico del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, se convirtieron este viernes en uno de los mayores misterios de la guerra en Medio Oriente. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, fue categórico desde el Pentágono: Jamenei está “herido, probablemente desfigurado y escondido“. Sin embargo, según reportó The Associated Press, el funcionario no aportó pruebas para respaldar esas afirmaciones.
Las fuentes consultadas por CNN pintan un cuadro más detallado: Jamenei habría sufrido una fractura en el pie y otras lesiones menores —entre ellas un moretón en el ojo izquierdo y laceraciones en el rostro— el primer día de los bombardeos de Estados Unidos e Israel. Una fuente israelí confirmó además que el nuevo líder resultó herido en el mismo ataque que mató a su padre, el ayatola Alí Jamenei, junto a otros cinco miembros de la familia. El embajador iraní en Chipre, Alireza Salarian, ratificó esa versión ante el periódico The Guardian.
Desde que asumió el poder, Mojtaba Jamenei solo se hizo presente a través de un discurso difundido por la televisión iraní y publicado en un sitio oficial. El corresponsal de CNN en Jerusalén señaló esta mañana que nadie lo vio ni escuchó en persona desde que tomó las riendas del régimen, alimentando las especulaciones sobre su verdadero estado de salud.


