El precio relativo del animal en pie alcanzó entre diciembre de 2025 y marzo de 2026 su nivel más elevado en quince años, lo que impactó de lleno en el bolsillo de los consumidores y profundizó la caída del consumo de carne vacuna en la Argentina.
Según el informe número 302 de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo aparente de carne vacuna totalizó 512.800 toneladas en el primer trimestre de 2026, una baja del 10% interanual. El promedio de consumo por habitante se situó en 47,3 kilos anuales en marzo, un 3,7% menos que un año atrás.
En paralelo, los cortes en el mostrador acumularon subas de hasta el 68,9% en el caso del asado, de acuerdo con relevamientos del INDEC.
La entidad atribuyó el escenario a “sequías 2022-2024 e inundaciones 2025”, que forzaron la venta anticipada de animales, redujeron el stock de madres e impactaron negativamente el índice de preñez. La faena del primer trimestre cerró en 2,973 millones de cabezas, un 7,6% por debajo del mismo período del año anterior.


