El poder de compra del salario mínimo, vital y móvil acumula una caída del 39,7% entre noviembre de 2023 y mayo de 2026, una de las mayores pérdidas de las últimas décadas. Así lo reveló un informe de la Universidad de Buenos Aires (UBA), coordinado por los economistas Roxana Maurizio y Luis Beccaria.
El derrumbe arrancó con fuerza en diciembre de 2023, cuando el salario mínimo real cayó un 15% por la aceleración inflacionaria, y se agravó en enero de 2024 con otro retroceso del 17%.
Según el estudio, el valor de mayo de 2026 quedó incluso por debajo del registrado en 2001, antes del colapso de la convertibilidad, y representa una pérdida del 66,5% frente al máximo de septiembre de 2011. En la práctica, hoy equivale a apenas un tercio de aquel pico histórico.
El informe también marcó que el empleo formal privado tiene 217.000 puestos menos que al inicio de la actual gestión.


