Howard Lutnick, secretario de Comercio de Estados Unidos, no pudo explicar ante el Congreso por qué él y su familia almorzaron en la isla privada de Jeffrey Epstein en 2012. La declaración contradijo sus propias palabras: en un podcast había afirmado no haber vuelto a ver a Epstein desde un encuentro en 2005 y haber cortado todo contacto con el traficante sexual.
Lutnick compareció a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, convirtiéndose en el primer miembro de la administración Trump en testificar ante el panel que investiga el caso Epstein.
Documentos del Departamento de Justicia revelaron además que invitó a Epstein a un evento de recaudación de fondos para Hillary Clinton en 2015. Tras dos horas de interrogatorio, los legisladores demócratas lo acusaron de mentirle al Congreso y de encubrir los crímenes de Epstein, y exigieron su renuncia.


