Dos mujeres que participaron del homenaje a José Ignacio Rucci en la Chacarita cuestionaron el rumbo actual del sindicalismo argentino. “Puntualmente, la realidad es empezar a marcar las diferencias y reconocer a esos líderes sindicales que nos enseñaron a seguir trabajando y a seguir luchando por los derechos, hoy muy maltratados y vulnerados por un movimiento sindical casi destruido, que se ha convertido más en una corporación empresarial que en una defensa de los trabajadores”, planteó una de ellas.
La otra coincidió en el diagnóstico: “Lamentablemente, la CGT hoy por hoy está totalmente destruida. Esto es el granito que vamos formando de a poco para volver a construir lo que nos dejó Rucci de legado”.
Ambas coincidieron en que el desgaste del movimiento explica la falta de nuevos referentes: “Está muy desgastado. Se necesita volver a los orígenes para poder tener ese empujón de salir y pelearla con los trabajadores. Necesitamos otro Rucci”.


