Por Santiago Cúneo
Hoy estamos en la etapa resistente de este genocidio social que lleva adelante este gobierno de ocupación, a todas luces criminal y corrupto. Es el más corrupto de todos los gobiernos de todos los tiempos de la historia argentina, porque nunca fueron tan sanguinarios y carniceros como están siendo en este momento.
Pero si lo han logrado, si pudieron avanzar de esta manera, es porque los que tienen que luchar están guardados en sus casas. No alcanza con tener enfrente a un gobierno criminal: hace falta también que los que deberían pelear se queden quietos, esperando que otro ponga el cuerpo. Como el movimiento obrero no hace lo que tiene que hacer, el resto no hace nada. Y así estamos. Mientras tanto, ellos siguen, cada vez más carniceros, sin que nadie les marque la cancha.


