La UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y la Concacaf emitieron un comunicado conjunto contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras la frustrada iniciativa que buscaba ceder un porcentaje de las acciones comerciales de los Mundiales a capitales privados. El documento, firmado por Aleksander Čeferin, Salman bin Ibrahim al Khalifa y Victor Montagliani, calificó la maniobra como “una grave falta de criterio institucional”.
Las organizaciones remarcaron que el intento de acelerar el traspaso accionario a espaldas de los órganos deliberativos constituyó “un acto de engaño” que fracturó la credibilidad de la conducción del organismo. Rechazaron además la versión de la FIFA, que había atribuido lo sucedido a una simple falla de comunicación interna tras la cumbre de emergencia en Marruecos, y denunciaron que la propuesta representaba “una distorsión en la gestión administrativa”.
Frente a la promesa de la FIFA de elaborar un informe propio sobre el episodio, las tres confederaciones exigieron la intervención de una auditoría independiente para garantizar la transparencia del proceso, en el marco de un plan que buscaba convertir las competencias de selecciones y clubes en estructuras empresariales con accionistas privados.


