El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, condenó este miércoles los ataques de Estados Unidos e Israel contra la infraestructura energética del país, tras los bombardeos aéreos contra el yacimiento de gas South Pars, en el sur del territorio iraní. “Estos actos agresivos complicarán la situación y podrían tener consecuencias incontrolables, cuyo alcance podría afectar al mundo entero”, advirtió Pezeshkian en su cuenta de X.
En la misma línea, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, calificó los ataques de “un suicidio para los enemigos” y anticipó una escalada: “La ley del talión está vigente y ha comenzado un nuevo nivel de confrontación”, declaró.
Como represalia, Irán atacó la mayor terminal de exportación de gas natural licuado (GNL) del mundo, ubicada en Ras Laffan, Qatar. El Ministerio del Interior qatarí confirmó que la Defensa Civil intervino en un incendio en la zona tras el ataque iraní, mientras que Qatar Energy, la compañía estatal de petróleo y gas, reportó incendios y “daños considerables”. Según el Financial Times, aproximadamente una quinta parte del GNL mundial se transporta habitualmente desde esa terminal, donde son inversoras empresas como ExxonMobil, Shell y TotalEnergies.
Los ataques se producen en el marco del conflicto iniciado el 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos lanzaron ataques conjuntos contra Teherán que causaron la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei.


