La ofensiva de Irán en el estrecho de Ormuz sacudió este jueves los mercados internacionales y volvió a disparar el precio del crudo. El Brent, referencia para Europa, trepó hasta un 10% durante la jornada para cotizar a 101 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 4,6% hasta los 91 dólares. Ambos índices acumulan una revalorización de más del 60% en lo que va de 2026.
La señal de alarma en los mercados se explica por el bloqueo del estrecho de Ormuz, la vía marítima estratégica por la que transita aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo. En las últimas horas, dos petroleros fueron atacados con proyectiles cerca del sur de Irak, lo que provocó incendios a bordo, la evacuación de las tripulaciones y dejó un muerto y varios desaparecidos.
En este contexto, el plan de emergencia de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) de liberar 400 millones de barriles de sus reservas —incluyendo los 172 millones que aportará Estados Unidos a partir de la próxima semana— no alcanza a compensar el flujo de 20 millones de barriles diarios que dejaron de circular por el cierre de la vía marítima.


