La Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) escaló este domingo su ofensiva con un anuncio que marcó un punto de inflexión en el conflicto: el primer uso en combate del misil balístico Sejil, el arma más sofisticada de su arsenal estratégico. El lanzamiento se produjo en el marco de la 54° oleada de ataques contra Israel, junto a los modelos Khorramshahr, Kheibar Shekan, Qadr y Emad.
El Sejil es un proyectil de dos etapas y propulsión sólida diseñado para reemplazar a la familia Shahab, los misiles de combustible líquido que sostuvieron durante décadas el poder disuasivo iraní. Pesa 23.600 kilogramos, mide entre 18 y 20 metros y puede transportar ojivas de entre 500 y 1.000 kilos a una distancia de hasta 2.000 kilómetros, suficiente para alcanzar cualquier punto de Israel desde territorio iraní. Su principal ventaja táctica es que puede almacenarse cargado y entrar en posición de lanzamiento en minutos, lo que reduce su vulnerabilidad ante ataques preventivos.
Los objetivos declarados por el CGRI incluyeron centros de gestión aérea, instalaciones militares y concentraciones de tropas israelíes. Su debut en batalla —la última aparición pública del sistema había sido en enero de 2021 durante maniobras militares— señala que Teherán evalúa que la escalada exige mostrar el techo real de sus capacidades, pese a la perturbación de la cadena de mando provocada el 28 de febrero con la muerte del líder supremo Ali Jamenei.


