Irán suspendió nuevamente el tránsito de petroleros por el estrecho de Ormuz pocas horas después de que entrara en vigor el alto al fuego con Estados Unidos, en respuesta directa a los ataques israelíes contra Hezbollah en Líbano.
La agencia iraní Fars confirmó la medida y la Armada de Teherán advirtió que cualquier embarcación que intente cruzar sin autorización “será atacada y destruida”.
La reapertura había durado apenas horas. Tras el anuncio de la tregua de dos semanas, los primeros buques comenzaron a moverse en la zona, pero el nuevo cierre volvió a dejar varadas cientos de embarcaciones, entre ellas 426 petroleros y decenas de buques de gas licuado.
Trump confirmó que los ataques israelíes en Líbano y Hezbollah no forman parte del acuerdo con Teherán, al que definió como “una escaramuza separada”.
El estrecho había sido cerrado formalmente el 2 de marzo, en el inicio de la escalada regional.


