El ejército israelí ejecutó esta madrugada una serie de ataques de alto impacto contra infraestructura estratégica iraní: bombardeó la principal planta petroquímica del país y decenas de aeronaves en dos aeropuertos de la capital.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, confirmó el ataque contra el complejo ubicado en Assaluyeh, provincia de Bushehr, responsable de aproximadamente el 50% de la producción petroquímica de Irán. La agencia semioficial iraní Fars reportó varias explosiones en la zona y señaló que la situación está “bajo control”, aunque los daños aún se evalúan.
En paralelo, el ejército israelí anunció ataques a gran escala contra los aeropuertos Mehrabad —al oeste de Teherán— y Azmayesh, al sureste, con el objetivo declarado de degradar la capacidad operativa de la Fuerza Aérea iraní y de la aviación del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica. Decenas de aviones y helicópteros fueron alcanzados.
La ofensiva se produce en el marco de una escalada que se intensificó en marzo, cuando ataques israelíes previos sobre instalaciones petroquímicas desencadenaron represalias iraníes contra infraestructura energética en la región.


