El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó una dura ofensiva contra la política exterior de Javier Milei y cuestionó el alineamiento incondicional con Donald Trump. “Acá lo que tiraron a la basura es el interés nacional y estratégico“, sentenció el mandatario provincial en una entrevista con el stream político PBA de Infocielo Play, donde calificó esa estrategia de “peligrosa y estúpida“.
Para ilustrar su argumento, Kicillof apeló a dos ejemplos regionales. “Le voy a dar una mala noticia a Milei: México se le plantó bastante a Trump; Brasil se le plantó bastante a Trump. ¿Y cómo fue? Le fue mejor”, disparó. Según el gobernador, los países que defendieron su interés nacional obtuvieron mejores condiciones arancelarias que aquellos que optaron por el “chupamedia”. “Nosotros teníamos objetivos lógicos: acceso a mercados, cuestiones preferenciales… No nos dio nada Estados Unidos; nos aplicó el mismo acuerdo comercial que a Bangladesh“, señaló con ironía.
Uno de los pasajes más contundentes fue su caracterización del comercio global. Lejos de la visión armónica que suele defender el presidente, Kicillof describió un escenario de guerra comercial donde el espionaje, las patentes y el dumping son las armas cotidianas. “La competencia comercial es una guerra. El mercado no es el reino de la armonía, todo lo contrario”, afirmó. En ese marco, calificó de “delirante” la apuesta por el aperturismo sin protección: “Es muy estúpido que, cuando todos los países están cuidando lo propio, nosotros digamos: ‘Hola, ¿qué tal?, vamos a la competencia’. Es meterse a jugar a las bolitas en una cancha de rugby; te van a llevar por delante”.
El gobernador también apuntó contra las decisiones del gobierno nacional de enfriar relaciones con socios estratégicos como China y Brasil. “Solo se le ocurre a un delirante pelearse con Brasil y China y decir: ‘Toda mi política de integración va a ser con Estados Unidos’, donde tenés niveles de comercio limitados”, cuestionó. Frente a eso, defendió el multilateralismo como alternativa: estar en los BRICS sin que eso implique enemistarse con la Casa Blanca.
Por último, Kicillof fue al núcleo del vínculo entre Milei y Trump. “A Milei lo salvó Trump… compró pesos el Tesoro norteamericano y lo salvó. ¿A quién? A Milei, no a nosotros”, remarcó, sugiriendo que el costo del alineamiento lo termina pagando el entramado productivo local.


