Un informe del Centro de Estudios de Historia Económica de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA revela que la industria manufacturera argentina sufrió en 2024 una caída del 8,8%, superando los peores registros de la pandemia y de la crisis global de 2009.
Los números son contundentes: entre el tercer trimestre de 2023 y mediados de 2025 se eliminaron aproximadamente 100.000 empleos fabriles. En promedio, 160 trabajadores industriales perdieron su puesto cada día. Más del 25% de todos los empleos destruidos durante la actual administración corresponden al sector industrial.
El desplome del peso de la industria en la economía es igual de alarmante: su participación en el PBI cayó del 16,5% al 13,7% en apenas dos años, retrocediendo a niveles previos a la Segunda Guerra Mundial. De las 24 ramas manufactureras del país, 22 redujeron su actividad en el último bienio.
El diagnóstico para 2026 no es mejor: el Presupuesto del Ministerio de Economía prevé un recorte del 50% en los recursos destinados a la promoción industrial. De continuar este rumbo, advierten los investigadores, Argentina avanza hacia una economía “reprimarizada”, donde solo sobreviven los sectores vinculados a recursos naturales como alimentos y energía.


