El juez Ariel Lijo ordenó levantar el secreto fiscal del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y de su esposa, Bettina Angeletti.
La medida, dispuesta en marzo, busca determinar el origen de los fondos con los que el funcionario solventó viajes al exterior junto a su familia y la adquisición de dos propiedades: una en el barrio porteño de Caballito y otra en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
La investigación parte de una inconsistencia concreta: los gastos y deudas de Adorni no coinciden con el sueldo que percibió primero como vocero presidencial y luego como jefe de Gabinete. Testigos que aportaron facturas y tickets declararon que esas erogaciones se produjeron desde que asumió funciones en el Gobierno.
La causa se cruza con la intervención de las comunicaciones de Marcelo Grandio, periodista y amigo de Adorni, cuya productora ImHouse contrató con la Televisión Pública, que depende de la Jefatura de Gabinete.


