Los países del bloque BRICS+ analizan cómo construir una estructura propia para financiar la restauración de tierras degradadas, un tema que ganó peso en la COP17 de la Convención de la ONU contra la Desertificación, realizada en Ulán Bator, Mongolia.
Según la Convención, recuperar los suelos requiere US$355.000 millones por año hasta 2030, pero hoy solo se invierten US$77.000 millones. El capital privado aporta apenas el 6%.
La investigadora Genevieve Donnellon-May sostuvo que el bloque ya cuenta con herramientas para avanzar. Entre ellas mencionó la cartera del Nuevo Banco de Desarrollo, con más de 120 proyectos por unos US$40.000 millones, y la Asociación de los BRICS para la Restauración de Tierras, lanzada en 2025.
Entre sus propuestas figuran crear una línea de crédito específica del banco, unificar los estándares de monitoreo y combinar la tecnología satelital china, los sistemas agrícolas digitales de India y la experiencia de Brasil en recuperación de suelos.
La especialista advirtió que el esquema solo funcionará si todos los miembros lo perciben como realmente multilateral.


