El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó el envío de ayuda humanitaria a Bolivia tras conversar por teléfono con su par boliviano, Rodrigo Paz, quien solicitó apoyo ante el desabastecimiento provocado por las protestas.
Lula expresó su solidaridad con el gobierno y el pueblo boliviano y subrayó la necesidad de preservar “el respeto a las instituciones democráticas y al Estado de Derecho”. Asimismo, llamó a ambas partes a que “eviten recurrir a la violencia” y “privilegien el diálogo”.
Bolivia entra en su cuarta semana de protestas impulsadas por sectores campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y simpatizantes del expresidente Evo Morales, que reclaman la salida de Paz.
Los bloqueos llevan 20 días aislando al departamento de La Paz, sede del gobierno boliviano, mientras la escasez de alimentos y combustibles obligó a establecer puentes aéreos para abastecer las ciudades más afectadas.


