El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió este lunes los subsidios a los combustibles como una medida para evitar que la crisis energética generada por el conflicto en Medio Oriente agrave el alza de los alimentos.
“Ya colocamos más de 50.000 millones de reales … como subsidio para evitar el aumento del combustible”, afirmó ante periodistas en el Palacio de la Alvorada, en Brasilia. El monto equivale a más de 9.000 millones de dólares.
Explicó que los recursos provienen de los ingresos de Petrobras, beneficiada por las exportaciones, para amortiguar el impacto de las cotizaciones internacionales en los consumidores.
Lula reconoció que la población tiene motivos para reclamar por el encarecimiento de los alimentos y dijo que el Gobierno debe encontrar mecanismos para reducir los precios.
Las declaraciones se dan antes del balotaje del 25 de octubre, en el que busca la reelección. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo 47,03% de los votos y Lula 45,16%.


