Santiago Cúneo cargó contra la euforia por el Mundial en sectores golpeados por la crisis económica. “El tercer gol de la Argentina despertó la euforia de la clase media arruinada que no tenía ni para la picada, que estaban tomando mate cocido y salieron fervorosamente a gritar como si de repente les hubieran pagado la tarjeta de crédito”, afirmó luego del triunfo frente a Egipto por los octavos de final.
El periodista enumeró otras deudas pendientes: “les hubieran devuelto el colegio y los hijos que no pueden pagar, les hubieran perdonado el crédito UBA, les hubieran devuelto el aumento de salario”. Y cerró sin filtro: “No hay pausa, el argentino es un pelotudo promedio constante, no existe pausa, es un idiota permanente, es un estúpido todos los putos días”.


