Basta de pelotudez republicana, de discursos chotos, de los que necesitan la impunidad republicana. Revolución, la revolución que permita la vuelta de la Argentina a la senda del desarrollo, el progreso, el bienestar, la felicidad de su pueblo, la independencia y la soberanía. El camino electoral es nada más que un organizador de la administración del Estado. Se puede votar en democracia o se puede votar, como ahora, en esta mierda republicana que es la dictadura del capitalismo. Donde gana el que más plata tiene.
Y la plata siempre es robada y se la debes al capitalista que te la prestó. Y los medios monopólicos instalan y desinstalan. Mienten, corporaciones judiciales con ladrones de abogados armados en patotas de estudios, que negocian con los jueces y los fiscales, nombrados por la política para hacer un show mediático. Y esas bandas de forajidos organizados que se dividen y reparten las necesidades del pueblo argentino a partir de una andrangheta judicial de mafiosos, autodenominada familia judicial, donde las sentencias se compran y se venden, igual que su dignidad que ya tuvo precio cuando los nombraron. Abogados que discuten en televisión y comparten el botín en privado, se juntan a tomarse algún energizante y repartirse la plata que robaron. La Argentina de la decrepitud miserable.
Nos merecemos algo mucho mejor. Nos merecemos un 17 de Octubre, una Revolución del Parque. Nos merecemos La Mazorca rosista en el siglo XXI que termine con toda esta mugre. Nos merecemos la Confederación.
Santiago Cúneo.


