El juez federal Sebastián Casanello procesó a nueve hombres acusados de explotar sexualmente a al menos 50 mujeres, entre ellas dos menores de edad, en el local “D’Lirio”, ubicado frente al cementerio de Recoleta y que funcionaba como prostíbulo encubierto bajo la apariencia de un boliche bailable. Los procesamientos fueron dictados sin prisión preventiva y los hechos investigados se extendieron al menos entre abril de 2022 y el allanamiento realizado el 9 de julio de 2024.
El juzgado ordenó además trabar embargos sobre los bienes de los imputados por un total de $7.800 millones, dispuso la inhibición general de bienes de la empresa Gran Recoleta S.A. —responsable del local— y estableció la prohibición de salida del país y de acercamiento a las víctimas para todos los acusados, según destacó el portal Fiscales.
Las mujeres eran reclutadas principalmente a través de Instagram, Facebook y WhatsApp mediante falsas ofertas de trabajo bajo el término “presencias”, con pagos de entre $7.000 y $20.000 por noche. En el local también se coordinaban encuentros sexuales que luego se concretaban en hoteles cercanos. La investigación se inició a raíz de una denuncia anónima realizada el 6 de abril de 2022 a través de la Línea 145, en la que se alertaba sobre la existencia del prostíbulo, la presencia de menores, la comercialización de drogas y una posible connivencia policial.
La estructura operaba con una clara distribución de roles: distintos imputados se encargaban del reclutamiento, la administración general, la asignación de clientes y el registro de ganancias, mientras otros cuatro participaban en tareas operativas y logísticas. La investigación determinó además que D’Lirio constituía la continuación del ex local Madaho’s, que también había operado en Mar del Plata y en el que la Justicia ya había acreditado hechos de trata con fines de explotación sexual.


