El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia acusó este martes a Estados Unidos e Israel de haber desencadenado “un ciclo de violencia sin precedentes” en Medio Oriente con sus ataques contra Irán. En una declaración oficial, Moscú advirtió que el conflicto, cuyo fin no parece estar a la vista, provocó víctimas y daños generalizados a la infraestructura civil.
Los ataques de represalia de Irán, agregó el comunicado, también afectaron a países vecinos. La navegación a través del estrecho de Ormuz —una de las rutas marítimas más vitales para la economía global— se encuentra paralizada, con repercusiones económicas que se extienden más allá de la zona de conflicto.
“La situación está desestabilizando rápidamente la región del golfo Pérsico“, señaló el Ministerio, que también instó a todas las partes a cesar de inmediato las hostilidades y a evitar ataques contra infraestructura civil.
Rusia reiteró además su disposición a facilitar una solución “sostenible y de largo plazo” para el conflicto y llamó a encauzar la crisis hacia esfuerzos políticos y diplomáticos.


