Cecilia Andrea Iraola, de 53 años, fue asesinada de un disparo en el abdomen en su casa de Beccar, partido de San Isidro, en un ajuste de cuentas que involucraba a su hijo y al presunto autor del crimen.
Según la investigación, el móvil del crimen fue un reclamo de 10.000 dólares por la compra de un auto BMW con fallas mecánicas. El acusado de ser el autor intelectual, Gustavo Arroyo, exigía esa suma al hijo de la víctima. Iraola, quien se dedicaba a la venta de joyas y relojes de alta gama, no tenía participación directa en la disputa.
Las cámaras de seguridad registraron el paso de una moto cerca de las 18 horas con un hombre a bordo que disparó varias veces contra la fachada de la vivienda. Los peritos hallaron cuatro impactos en la puerta de ingreso y otros tres en una ventana. Con ayuda de un vecino, los efectivos ingresaron al domicilio y encontraron a Iraola recostada en el comedor, ya fallecida, según constató una médica en el lugar.
Arroyo fue detenido en un allanamiento en su casa del barrio Loma Verde, en Escobar. Al ingresar el Grupo de Apoyo Departamental (GAD), el imputado se cortó la tobillera electrónica que llevaba puesta. En el operativo se incautaron teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa. El motociclista identificado como Pablo Ragni, propietario de la moto utilizada en el crimen, permanece prófugo.


