Por Santiago Cúneo
El seleccionado de Irán ya llegó a México y va a competir en este mundial. Son víctimas del genocidio imperialista de la tierra donde les toca jugar: para dormir tuvieron que ir a México, pero tienen que viajar a jugar en Estados Unidos.
Ojalá el seleccionado de Irán haga un gran mundial, un gran mundial. Ojalá juguemos con Irán la final, y que sea de signo de Dios que puedan transitar este mundial después de ser víctimas de los genocidas asesinos y nazis, y de estar presentes futbolísticamente y en el deporte para mostrar la resistencia de una patria digna y soberana.


