El precio del petróleo superó los US$100 por barril este lunes, impulsado por la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. El Brent cotizaba entre US$104 y US$108, con picos cercanos a US$120, mientras que el WTI alcanzaba entre US$102 y US$107, acumulando subas diarias de hasta el 13%. En apenas un mes, el crudo registró un alza del 66%, el mayor salto en años.
El principal detonante fue el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita entre el 20% y el 30% del crudo mundial. Los ataques a refinerías iraníes y la paralización de petroleros en la zona agravaron la crisis de suministro. Países como Irak reportaron caídas en su producción de hasta el 70%, mientras que Arabia Saudita también registró disrupciones. La OPEC+ emitió alertas ante el deterioro del abastecimiento global.
El impacto se extendió a los mercados financieros: el índice Nikkei de Japón cayó más del 5% ante los temores de inflación y desabastecimiento.
En Argentina, la suba amenaza con encarecer los combustibles hasta un 10% o más, ya que por cada US$10 adicionales en el barril, el precio en el surtidor sube cerca del 1%. Analistas del sector, entre ellos referentes de YPF y especialistas en energía como Daniel Montamat, advirtieron que el traslado a los precios internos será inevitable si el conflicto se prolonga.


