En una entrevista con el Daily Mail, el presidente estadounidense detalló el estado de la operación “Furia épica”, lanzada en coordinación con Israel. Según Trump, la ofensiva ya destruyó el cuartel general de la Guardia Revolucionaria y golpeó a la cúpula del gobierno iraní. Estimó que alrededor de 48 figuras de la dirigencia militar y política fueron eliminadas, más de lo que el propio gobierno esperaba al inicio de la operación.
Trump confirmó la muerte de tres soldados estadounidenses, las primeras bajas de su segundo mandato, y reconoció que podrían producirse más si el conflicto se extiende. Anunció que se reunirá con las familias de los caídos en el momento que considere apropiado, y no descartó acudir a la base aérea de Dover para la ceremonia de repatriación.
El presidente informó que mantiene contacto directo con los líderes de Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Qatar y Jordania, y describió a la coalición regional como alineada frente al conflicto. Sobre el futuro político de Irán, se mostró cauto pero no pesimista: dijo que “pueden pasar muchas cosas” una vez concluidos los bombardeos.
En cuanto a una eventual negociación, Trump reconoció que el régimen iraní ha mostrado disposición a dialogar, pero consideró que la oportunidad se perdió antes del inicio de la ofensiva. No cerró la puerta a futuras conversaciones si el contexto lo permite.
La Casa Blanca mantiene como objetivo completar la campaña en el menor tiempo posible, con foco en desmantelar la capacidad militar iraní y reducir cualquier amenaza futura para Estados Unidos y sus aliados en la región.


