Investigadores de la Universidad Sultán Qaboos, liderados por Ahmed Al Busaidi, evaluaron la viabilidad de extraer agua del aire para producir alimentos en zonas de suelo salino y escasez hídrica en Omán. Los dispositivos, alimentados con energía solar, lograron generar entre 40 y 100 litros de agua diarios según el clima y la potencia del equipo.
El estudio identificó buenas condiciones en el sur del país, cerca de Yemen y Arabia Saudita, en la costa norte y en zonas del centro, con distintos usos posibles: consumo humano, industria o agricultura. En las pruebas con invernaderos e hidroponía, los tomates mostraron una altura promedio de 186 centímetros, frente a los 76,5 centímetros de los cultivados al aire libre.
Los investigadores destacaron ventajas económicas, como ingresos más estables al eliminar las limitaciones estacionales, y recomendaron avanzar con automatización e inteligencia artificial para optimizar el control de nutrientes y condiciones ambientales.


