Dos potentes terremotos sacudieron Venezuela el miércoles por la tarde y provocaron una catástrofe humanitaria, con al menos 164 muertos y 971 heridos. Se trata de los movimientos más fuertes registrados en el país caribeño en más de un siglo.
Los sismos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia: el primero alcanzó una magnitud de 7,2 y el segundo trepó a 7,5, con epicentro en el estado de Yaracuy. Le siguieron unas treinta réplicas.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, confirmó las cifras y advirtió que podrían aumentar. El estado costero de La Guaira fue el más golpeado y quedó declarado zona de desastre por la cantidad de derrumbes. Las tareas de rescate continúan entre los escombros mientras varios países comenzaron a enviar ayuda.


