Los 32 países miembros de la Agencia Internacional de Energía (AIE) acordaron por unanimidad liberar 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas de emergencia, el mayor volumen volcado al mercado en toda la historia del organismo. El anuncio lo hizo el director ejecutivo, Fatih Birol, en conferencia de prensa, y la medida se implementará de forma escalonada según las circunstancias de cada país miembro.
La decisión llega en respuesta directa al conflicto en Medio Oriente, que bloqueó los flujos de crudo a través del estrecho de Ormuz: según la propia AIE, las exportaciones de petróleo y productos refinados por esa vía cayeron a menos del 10% de los niveles previos a las hostilidades. El lunes, el precio del crudo Brent rozó los 119 dólares por barril, su valor más alto desde mediados de 2022, lo que encendió todas las alarmas en los mercados energéticos globales.
La movida se coordinó horas antes de una reunión en línea de los líderes del G7, convocada para analizar las consecuencias económicas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Los ministros de Energía del grupo, bajo la presidencia francesa, ya habían respaldado en principio el uso de las reservas estratégicas para estabilizar la situación. En total, los miembros de la AIE cuentan con más de 1.200 millones de barriles en reservas de emergencia, más otros 600 millones de reservas industriales bajo obligación gubernamental.


