La República Popular Democrática de Corea (RPDC) condenó con dureza los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, calificándolos de “ilegales” y advirtiendo que están “destruyendo los fundamentos de la paz y la seguridad regionales”. Así lo expresó un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores norcoreano, citado por la agencia oficial KCNA, quien además respaldó el derecho del pueblo iraní a elegir a su nuevo líder supremo tras el reciente anuncio de la Asamblea de Expertos de Irán.
El pronunciamiento político no fue el único movimiento que llamó la atención. En paralelo, el destructor Choe Hyon de la Armada del Ejército Popular de Corea realizó un lanzamiento de prueba de misiles de crucero estratégicos, con el líder Kim Jong Un siguiendo el evento por televisión. Múltiples misiles sobrevolaron en órbita las aguas de la costa oeste del país antes de impactar objetivos insulares, según el reporte oficial.
El Choe Hyon es el buque insignia de los destructores de ataque multimisión de nueva generación de 5.000 toneladas de la RPDC. Kim aprovechó el ejercicio para reiterar lo que considera una prioridad estratégica: mantener y expandir una disuasión nuclear confiable, señalando que el desarrollo de sistemas de armas ofensivas es un factor indispensable para la autodefensa del país.


