El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, exhortó este jueves a todas las partes involucradas en el conflicto de Medio Oriente a cesar las operaciones militares “lo antes posible” para evitar que la situación se deteriore aún más. El pedido lo formuló durante una conversación telefónica con su par de Egipto, Badr Abdelatty.
En la misma línea, el representante permanente de China ante las Naciones Unidas, Fu Cong, fue más categórico al explicar la abstención de Pekín en la votación del Consejo de Seguridad: “La forma fundamental de evitar un mayor deterioro es que Estados Unidos e Israel cesen sus operaciones militares”. Y añadió: “China está profundamente preocupada por la rápida escalada en la región del Golfo, que corre el riesgo de empujar a todo Medio Oriente a un abismo peligroso“.
El diplomático chino calificó la guerra de carente de “justificación y legitimidad”, al tiempo que señaló que los ataques de Washington y Tel Aviv contra Irán violaron “los propósitos y principios de la Carta de la ONU“. No obstante, Pekín también dejó en claro que no respalda las ofensivas iraníes contra los Estados árabes del Golfo ni los ataques indiscriminados contra civiles.


