Un estudio del Grupo de Estudios en Desigualdad y Movilidad Social del Instituto Gino Germani de la UBA, liderado por el doctor en Ciencias Sociales Eduardo Chávez Molina, reveló que el 71,1% de las personas ocupadas perciben ingresos por debajo de la Canasta Básica Total, el umbral de la pobreza.
El dato golpea incluso a quienes deberían estar protegidos: el 59,3% de los asalariados registrados no llega a cubrir una CBT. Entre los informales, el porcentaje trepa al 90%. El 97,7% de las trabajadoras de casas particulares está en situación de pobreza.
El informe documenta una “desformalización progresiva y sostenida”: se destruyeron 253.543 puestos formales entre fines de 2023 y fines de 2025, mientras la informalidad laboral alcanzó un récord del 48%.
La conclusión es terminante: “el mercado de trabajo ya no funciona como un canal de integración social ni de movilidad ascendente”.


