¿Cuándo se van a indignar, hijos de remil puta, y van a hacer una cola bajo la lluvia para defenderse del genocidio? ¿Cuándo carajo van a reaccionar?
Un millón de personas fueron a despedir al Indio Solari. ¿Ese millón no tiene abuelos, padres, hijos? ¿Ninguno está enfermo, ninguno necesita una prótesis, una operación, una vacuna? Si tu hijo es diabético y no hay vacuna contra la gripe; si sos un abuelo al que quieren atender por Zoom sin que entienda qué es una videollamada; si la ambulancia llega un día después… ¿no es para salir a la calle?
Dejen de trabajar de perro en la casa de los ricos. A ver si alguna vez se indignan y reaccionan de una vez. Porque mientras tanto la gente se sigue muriendo, igual que el Indio, pero nadie se acuerda de ellos. Los muertos anónimos no tienen velatorio popular ni televisión, pero valen lo mismo: valen una vida.


