Un centenar de trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) fueron despedidos este miércoles, con gremios que estiman que la cifra puede llegar a 170. La medida se dio en paralelo a la asunción de Diego Santilli como jefe de Gabinete y a la primera conferencia de prensa de Adrián Ravier como vocero presidencial.
Desde mayo, el Gobierno habilita a empresas nacionales y extranjeras a recorrer las instalaciones de la CNEA para relevar activos nucleares “para posibles iniciativas privadas”, entre ellos el reactor RA-10 y el uranio bajo jurisdicción del organismo. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ya había blanqueado el interés: “Argentina es rica en uranio. Están comprometidos con la entrada de empresas privadas estadounidenses”.
Para los gremios, el objetivo es transferir el desarrollo nuclear a capitales extranjeros y convertir a la CNEA en formadora de profesionales que luego migran al sector privado. En tres años de gestión de Javier Milei, el organismo perdió 45,4% de su presupuesto.
Fuente: Página/12


