La secretaria privada del ex jefe de Gabinete Manuel Adorni, Gisela Kocsis, declaró ayer como testigo ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py y confirmó que le cedía sus tarjetas de crédito, que luego él le reintegraba en efectivo. Es la tercera empleada en admitirlo, después de la directora de Actividades Presidenciales, Laura Schiuma, y Luis Aluju, de la Vocería Presidencial.
Kocsis detalló que las compras estaban destinadas a equipar la casa que Adorni tiene en el country Indio Cuá, de Exaltación de la Cruz: $8.183.303 en sábanas y accesorios de la firma Rosen The Store, un lavarropas y un lavavajillas Whirlpool por $3.100.000, y almohadas por $400.000.
Ese testimonio se suma a las declaraciones de ayer de Schiuma y Aluju, quienes admitieron prestarle su tarjeta para compras superiores a los 5 millones de pesos. Los investigadores sostienen que Adorni recurría a este método para ocultar gastos que no compatibilizaban con su sueldo, en la causa por presunto enriquecimiento ilícito.


