Santiago Cúneo cuestionó la estructura partidaria del peronismo y la diferenció de su identidad histórica. En el podcast Cómo en Casa, de Urgente24, la definió sin vueltas: “una cachivachada llena de corruptos impresentables”.
El conductor aclaró que esa dirigencia no representa al movimiento. La describió como “la voracidad de un instrumento electoral”, una “banda” que se junta “no justamente a tocar Rock”.
El costo, para él, es ideológico. Los más jóvenes ya no distinguen el peronismo del elenco actual: “Para ellos, Perón es Cristina, Perón es Máximo, Perón es Insaurralde“, enumeró.
Ahí ubicó la trampa. Según Cúneo, toda la corrupción de los últimos treinta años “se los imputan a Perón y ahí sí se llena el barril”, mientras el liberalismo se renueva sin cargar con su propia historia.


